martes, 17 de marzo de 2015

Gestión de un equipo.

Gestionar a un grupo de personas con el fin de lograr un objetivo común, es, sin lugar a dudas, una de las tareas más difíciles que puedan existir. Sea en el ámbito que sea, cada una de las personas que forman parte de un grupo, de un equipo...tienen características personales muy diferentes entre sí. Podemos encontrarnos a personas extrovertidas, a introvertidas, a personas con autoestima alta, otros con autoestima baja, unos más racionales, otros más emotivos, unos más responsables, otros menos...y así podríamos seguir hasta cansarnos. 
Si hablamos de fútbol, imaginaros lo que puede ser el gestionar un vestuario. Es fácil llegar a la conclusión de que tener a todos los jugadores contentos, comprometidos, e identificados con un mismo objetivo, es muy difícil, pero, si se consigue, puede marcar la diferencia con el resto de equipos.
Me gusta exponer un ejemplo que considero que deja muy claro lo comentado anteriormente.
Imaginemos un equipo que lleva 3 derrotas seguidas. El técnico, en la charla post partido, entre otras muchas cosas, puede soltar perfectamente una frase de este estilo: "Hay futbolistas que no están dando el 100%" Seguro que todos vosotros habéis pasado por una situación así, y seguro que vuestro entrenador os ha dicho alguna frase semejante en algún momento semejante. Pues bien. Esa frase, que puede tener varios objetivos por parte del técnico, como por ejemplo, el manifestar que se ha dado cuenta de que hay jugadores que no trabajan como deberían, o el "amenazar", o el dejar entrever que habrán cambios en el 11 titular, puede entenderse de muchas y variadas maneras, en función de las características personales de cada uno de los miembros. Sigamos con el ejemplo. Aquel jugador de autoestima alta, que está escuchando esa frase, creéis que entenderá que esa frase iba dirigida hacia él? O pensará que seguro que es para otros, ya que él lo hace todo bien? Y el de autoestima baja? Qué pensará? Quizás que el técnico lo dice por él, ya que no está haciendo las cosas bien. Y el jugador racional? Quizás piense que sí, que hay jugadores que no dan el 100%, pero también necesita alguna explicación táctica, o teórica, no? 
Teniendo en cuenta lo comentado, creéis que el entrenador conseguirá su objetivo tras decir esa frase?  
Si tenemos a personas tan diferentes entre sí dentro de un vestuario, consideráis que debemos tratar a todos por igual? Lo bonito es decir que sí, que todos son iguales y todos se deben adaptar, pero, a la practica, lo aconsejable es tratar a cada uno de una determinada manera, siempre intentando llegar al jugador de la forma más eficiente para conseguir el objetivo individual y grupal. 
Tenemos que satisfacer las necesidades de todos los jugadores en nuestra charla. La debemos preparar bien. No alcanza con llegar a la conclusión de que se pierde porque no salimos al 100%, o por errores puntuales, no alcanza con lanzar mensajes al aire...Debemos alternar lo emotivo con lo racional, lo colectivo con lo personal. Diferenciar lo que puedo y debo hablar ante el grupo, con lo que debo hablar a nivel personal con algunos jugadores. Ser claro, conciso, y, sobretodo, tener mucha mano derecha. 
Además de todo lo comentado, otro de los aspectos vitales para la gestión del grupo es ganarte la confianza mediante los hechos. Es decir, llevar a cabo aquello que manifiesto al jugador. Seguro que nos hemos encontrado en alguna ocasión en una charla post partido en la que el técnico suelta algo parecido a "El domingo habrán cambios, ya me he cansado". Y al llegar el domingo sale el mismo 11 al campo. 
Recomiendo que nos formemos continuamente en este ámbito. De que nos sirve saber entrenar bien, Preparar bien un partido, si nuestro equipo no está identificado con nosotros? Probablemente de nada. 
Existen muchos libros sobre este tema, si bien, recomiendo 100% a Patricia Ramírez, experta en la gestión de personas. 
Recordad, es muy díficil gestionarse uno mismo, imaginad gestionar a un equipo!!!

martes, 24 de febrero de 2015

Rafa Nadal, el ejemplo a seguir!!!

Siempre he pensado que uno de los campos más abandonados en el mundo del fútbol, es el psicológico. En el proceso de formación del técnico se deja claro que se debe y que no se debe trabajar, y en que porcentaje. Por ejemplo, en categoría alevín desarrollar mucho la técnica, algo de táctica y a nivel físico, flexibilidad, coordinación, y poco más. En la etapa de cadetes el trabajo físico es ya mucho más importante, aspectos como la fuerza o la resistencia, y a nivel táctico se trabajan muchos conceptos, y restando cierta importancia al aspecto técnico. Hasta aquí, podríamos estar de acuerdo...o no, pero no es el caso que quiero tratar. Lo que realmente me preocupa es que en ninguna de estas etapas, al menos en el 90% de equipos, se trabaja el aspecto psicológico. Y hoy, tras leer unas declaraciones de nuestro gran tenista, Rafa Nadal, he querido reflexionar sobre ello.

Recuerdo mis charlas con los padres de los jugadores del fútbol base, en las que había un dominador común, todos ellos tenían claro que querían ayudar a sus hijos y los mensajes, en un principio, eran para generar una mentalidad positiva. Como por ejemplo "Va, que seguro que harás un partidazo". Los propios jugadores me transmitían sus pensamientos cuando les preguntaban y también había bastante coincidencia en lo que me transmitían, "Pienso en que voy a marcar el gol de la victoria" o "Ya verás como paro un penalti y ganamos"
Todos estos pensamientos, a simple vista, parecen positivos, verdad? Pues personalmente, pienso que no. Porque? Pues porque no son pensamientos reales. Quien puede asegurarte que marcarás un gol? O que pararás un penalti? O que harás un partidazo? Nadie. Por lo tanto, son pensamientos que te alejan de la realidad, y como tal, pueden alterar seriamente la conducta del jugador, y, sobretodo, puede llevar a una frustración enorme si no es capaz de conseguir lo que se había propuesto. 
Por lo tanto, considero que es igual de equivocado auto proclamarse esas frases que  las siguientes; "Si fallo el primer pase, seguro que haré un partido muy malo". "Seguro que mañana no juego". "Llevo 3 partidos sin marcar, ya veras como mañana sigo sin meter"... Estas frases, que sí que son reconocidas por todos como negativas, tienen el mismo efecto en el jugador que las anteriores. También nos alejan de la realidad. Qué tiene que ver llevar 3 partidos sin marcar, para no marcar en el siguiente? Cómo puede saber el futbolista que en el siguiente partido hará un partidazo? Y si no lo hace? Y si no marca? 
Como se puede ver, en ambos casos le damos más importancia al ayer y al mañana, pero no al hoy, al ahora, a este instante, a lo que depende de uno. 
Si nos fijamos en la frase de Rafa Nadal, tiene claro que no sabe si volverá a ser el número 1, quizás eso no solamente dependa de él, ya que hay otros factores determinantes, como las lesiones, la suerte, los rivales...pero lo que sí depende de él es la predisposición al trabajo diario, a darlo todo, a ser consciente de que como todo ser humano, tiene errores y altibajos, pero que debe intentar controlarlos. Y es precisamente ese autodialogo el que lo convierte en un deportista diferente. Ese pensamiento positivo que SÍ que lo acerca a la realidad, no lo aleja. Ese pensamiento que le hace vivir el día a día. El entreno a entreno. El cuidarse, el alimentarse bien, el recuperase bien...ese es el camino. 
Así, creo que es muy importante que todos los que tenemos algo que ver con la formación del futbolista, tenemos que ayudarle muchísimo en el aspecto mental. Sin duda, es el aspecto más importante para el posterior rendimiento del jugador. De que nos sirve un jugador excelente a nivel técnico, si tras fallar un balón, ya se esconde? De que nos sirve de que fisicamente sea un portento si juega nervioso? Creo que de nada. 
Y como siempre digo, el fútbol como ejemplo de vida. Lo podemos trasladar al ámbito escolar. Si un joven tiene un examen y el padre/madre, le dice "seguro que mañana apruebas", o "como no apruebes te vas a enterar..." Están alejando al chico de la realidad, y del camino a seguir, ya que, lo importante no es saber si va a aprobar o no, lo importante es que el chico se prepare para el examen, que estudie bien, ya que así, estará más cerca de conseguir el objetivo. 
Pues bien, os imaginais comenzar este trabajo con los pequeños, de categoría alevin, y continuarlo hasta su etapa de juveniles? SERÍA TREMENDO!!!
Y recordad...con la persona que más hablais al cabo del día, es con vosotros mismos...Si os decís cosas positivas, vuestro pensamiento será positivo, y por ende, vuestra actitud será positiva. Pero ojo, al revés también pasa, auto dialogo negativo, pensamiento negativo y actitud negativa.
Tú decides que camino quieres seguir!!!

martes, 23 de diciembre de 2014

Clinic con Sakuyo


Cada vez que tengo la oportunidad de trabajar con algunos equipos extranjeros, disfruto muchísimo. Suelen ser clínics de 3 a 4 días. Tras una primera charla con el organizador, nos reunimos con el técnico para saber exactamente que es lo que le gustaría trabajar, siempre bajo la metodología que me gusta utilizar, la inter-relacionada. 
En este caso, con la academia japonesa de Sakuyo, trabajamos mucho la salida de balón cuando el equipo rival ejercía una presión bastante adelantada.
Hicimos diversos ejercicios, siempre siguiendo el orden que considero más adecuado. Comenzar sin oposición y a una muy baja intensidad, para después aumentar el ritmo, incorporar una oposición pasiva, después oposición activa pero en inferioridad numérica, y acabando con oposición activa e igualdad numérica.
La gran ventaja de los equipos japoneses es que son muy disciplinados y suelen tener un alto nivel técnico, con lo que entienden todo a la primera y además, tienen calidad para poderlo desarrollar.
En los videos que subo vereis que es un ejercicio donde el equipo poseedor del balón intenta salir jugando y pasar la linea del centro del campo con el balón controlado. Hago mucho énfasis en aquellos jugadores que deben realizar movimientos sin balón en busca del espacio libre y de la toma de decisión del poseedor.
Por muy bueno que sea el futbolista que tenga el balón, si sus compañeros no realizan los demarques en el momento y zona adecuada, muy difícilmente podrá sacar algo positivo.
Espero que os guste, aunque las imágenes no sean de gran calidad.
Os adjunto dos enlaces más;
https://www.facebook.com/video.php?v=10204284920858218&l=8403644398973010455
https://www.facebook.com/video.php?v=10204283847031373&l=3229900413672734041

martes, 25 de noviembre de 2014

La incongruencia del fútbol base!

Me imagino que, al igual que yo, muchos de vosotros habréis leído o escuchado en más de una ocasión que el gran problema del fútbol base son los padres. Luego entraré a fondo en lo que pienso realmente de eso, pero así, de bote pronto, me parece una tremenda injusticia. Jugar a fútbol hoy en día es muy caro para la gran mayoría de las familias. Las botas, la ropa de entrenamiento (del club), la ropa para jugar (del club), las cuotas que hay que pagar (al club), la lotería de navidad (del club)... pueden hacer que fácilmente te gastes unos 1.000 euros por temporada. Además de eso, lógicamente, hay que llevar al hijo/a a entrenar, y no solo eso, si no que cuando llega el fin de semana, hay que realizar un gran esfuerzo para madrugar, haga frío o calor, llueva o no, y llevar a tu hijo al campo, en ese momento, el padre es muy importante, ya que además, hace de transportista, no solo para su hijo, si no para algún compañero que no ha tenido la misma suerte, o incluso para algún miembro del cuerpo técnico...

Para todo eso, el padre no es el problema, sino la solución. A la hora de exigirle el dinero, o la ayuda en lo que sea, el padre no es el problema.

Bueno, aceptemos que el negocio está así montado. Pero, vayamos más allá.

Ese dinero que pagan todas las familias religiosamente, donde va a parar? Se invierte en la formación de los propios niños? En material? En buenos técnicos? En servicio médico? Sabemos que no es así. Son muchos los equipos que cuando van a entrenar no tienen ni una pelota para 4. No tienen ni petos, ni botiquín, y prácticamente, no tienen ni espacio para entrenar. Por lo tanto, el dinero no va ahí, si no que se invierte en otras "necesidades".

Si las reglas del juego se explican desde el principio, y las familias tienen claro lo que les puede pasar durante el año, y así y todo aceptan, pues perfecto, pero, a la gran mayoría de ellos se les engaña.

Todos nos llenamos la boca hablando del fútbol base. De la importancia que tiene la formación completa para los niños. De la importancia que tiene el hecho de formar, no solo futbolistas, ni deportistas, si no PERSONAS!!! Pero, si es así, porque no cuentan todos los clubes con PSICOLOGOS DEPORTIVOS? NUTRICIONISTAS?  PREPARADOS FÍSICOS? COACHS DEPORTIVOS? ENTRENADORES TITULADOS? MÉDICOS? (No un médico para 800 niños) FISIOTERAPEUTAS ( No 2 para 800 niños). Porque pasan esas cosas?

Porque no hay una formación completa o asesoramiento completo tanto a las familias, como a los jugadores, como a los propios técnicos? No acepto una respuesta de "falta dinero", ya que dinero hay, pero no se destina al fútbol base.

Lo fácil es es decir que los padres son el "CÁNCER" del fútbol base, recomendarles que no den instrucciones desde la grada, que no opinen...en fin, que no SIENTAN nada. Eso es lo fácil. Como si con eso se hubiera solucionado el problema. Claro que no estoy de acuerdo en que los padres presionen a sus hijos, o que les critiquen, claro que sí. Pero la solución es hacerlos callar? O intentar formar al niño con tantos recursos como sean necesarios para saber seleccionar a que debe y a que no debe prestar atención mientras entrena o mientras juega? Claro, eso es lo difícil. Pero, si lo aprende, seguro que le será mucho más útil a lo largo de su vida. Pero para hacer eso, hay que estar preparado, hay que dedicarles muchas horas y mucha atención, y quizás eso, ya no valga tanto la pena.

Los padres son fundamentales para que los clubes funciones, y forman parte del proceso de formación de los niños en el mundo del fútbol. Por ello, hay que formarlos igual. Asesorarles.

A los jugadores hay que formarlos, no solo a nivel físico, táctico, técnico, sino también a nivel psicológico. Deben aprender a tener la capacidad de aislarse de lo que escuchen desde la grada, tener claro quien es el que manda cuando esté jugando a fútbol. Es un proceso complejo, pero vital.

Supongo que habréis leido esta frase en alguna ocasión, LA FELICIDAD NO ES LA AUSENCIA DE PROBLEMAS, SINO LA HABILIDAD DE SALIR ADELANTE CON ELLOS!!! 




viernes, 7 de noviembre de 2014

EL MEJOR DEL MUNDO?

Hay una costumbre en el mundo del fútbol que siempre me ha llamado la atención. Es aquella en la que para hacer referencia a un jugador que nos gusta muchísimo, soltamos un "...es el mejor del mundo..."  Quizás hablan de un portero, de un central, de un centrocampista, o, casi siempre, de un delantero.
Y me llama la atención porque me parece muy arriesgado el considerar que un determinado jugador pueda ser catalogado como el mejor jugador del mundo, sin tener en cuenta que para analizar a ese futbolista lo tendríamos que hacer de forma íntegra. Es decir, a nivel táctico, técnico, físico y psicológico. Pero, es que además de eso, podríamos subdividir esos grupos en, por ejemplo, táctica defensiva u ofensiva, y más detallado aún, en todos los conceptos tácticos que podemos conocer de esos sub grupos. Y de la técnica, pues imaginaros, la técnica defensiva, en conceptos como la entrada, el despeje, la interceptación...o en la ofensiva, como lo es el regate, el pase, el pase corto, el largo...Y a nivel físico, en que es bueno, o en que es el mejor, en el salto? En la velocidad de reacción? En  la velocidad de resistencia? En la potencia?
Como podeis ver, son muchos los factores que forman parte de un jugador, y me parece muy difícil, por no decir imposible, que haya un solo jugador que sea el mejor del mundo en todas esas cualidades.
Curioso que, prácticamente siempre, el premio al mejor jugador del mundo haya ido a parar a delanteros, salvo el año de Cannavaro. Muy significativo. Y qué pasa con los porteros? Y los laterales? Y los pivotes defensivos...por poner algún ejemplo.
Por todo ello, prefiero hablar del jugador "más completo", o "más decisivo" o "más efectivo", pero siempre por posiciones. Considero que un jugador que marque en cada partido tiene muchísimo mérito, pero no menos que el central que cumple a la perfección cada partido también.
No me gustan los premios individuales en los deportes colectivos. Es un juego en el que los jugadores son completamente dependientes el uno de los otros.
Y qué me podéis decir de los porteros? Sin ser un experto en esa posición tan especifica, deduzco que habrán porteros que destacan por su seguridad en el juego aéreo, otros bajo palos, otros en las acciones de 1 x 1, otros con el juego de pies...realmente hay algún portero que se pueda catalogar como el mejor del mundo? Es decir, que domina a la perfección todos esos aspectos? Lo veo difícil. Sí que conozco porteros que son muy buenos en 3 o 4 características, pero quizás más flojos en otras. Y eso lo tengo en cuenta. Un portero puede que sea el mejor del mundo en juego aéreo. Otro el mejor del mundo en las acciones de 1 x 1. Al igual que en las otras posiciones, podemos hablar de los porteros más completos, eso, ya es otra historia!!!
Y es que el fútbol para que haya gol a favor y no lo haya en contra...todos deben intervenir!!!

martes, 21 de octubre de 2014

La toma de decisión!

Ya hemos hablado de la importancia que tiene el trabajar la percepción del futbolista, y los aspectos que influyen en ella. Sabemos que una parte dependerá del técnico, y otra gran parte, del jugador.
Pues bien, en la toma de decisión podríamos decir que casi toda la responsabilidad recae en el futbolista, aunque el técnico sigue siendo parte fundamental.
Si el jugador sabe qué es lo que debe hacer cuando recibe el balón, o, incluso, antes de recibirlo, es conocedor de que prácticamente siempre tendrá más de una opción, le será más fácil la toma de decisión, siempre y cuando a nivel psicológico esté preparado para ello, crea en su capacidad técnica  y crea en lo que el técnico le pide (suele estar siempre muy relacionado el uno con el otro).
Si el técnico prepara diferentes opciones para el jugador, este intentará satisfacer a su entrenador, pero si le piden cosas muy difíciles para él, siempre tirará a lo más fácil.
Imaginemos a un central, con muy buena capacidad defensiva, pero con balón muestra alguna dificultad a la hora de salir jugando. Si el técnico le pide que si puede generar superioridad numérica en el centro del campo mediante conducciones, lo haga, el jugador lo intentará, pero si además tiene la opción del pase a su lateral, o bien un balón en largo, probablemente opte siempre por esta última, a no ser que la acción sea muy clara. En esta acción que probablemente todos vemos muy clara, queda evidente lo comentado anteriormente. El jugador para llevar a cabo "su mejor" decisión dependerá del grado de dificultad que vea y de la confianza que tenga en si mismo. Y en esta confianza, es fundamental el papel del técnico. Si cada vez que falla en la ejecución el técnico le recrimina, el jugador irá perdiendo confianza en si mismo, y dejará de percibir las diferentes opciones, viendo únicamente aquella que a él le genera más seguridad. Y si reduce su capacidad perceptiva, reducirá su capacidad de decisión. Y, ojo, esto no es que sea algo negativo, ya que el jugador hará lo fácil, no se complicará en ninguna acción y así no compromete al equipo. Seguro que todos hemos escuchado la frase de "este jugador conoce sus limitaciones, hace lo que sabe". Y quizás aquí radica el mayor problema entre la relación técnico - jugador. Pedirle al jugador cosas que él considera que no sabe hacer, o prohibirle que haga determinadas acciones que el jugador considera que puede hacer.
Resumiendo, es fundamental que el técnico prepare determinadas acciones para cada uno de sus jugadores, que le plantee diferentes situaciones y diferentes soluciones, siempre teniendo en cuenta la capacidad técnica, mental y, sobretodo, la personalidad del jugador. Así mismo, deberá reforzar aquellas acciones en las que el jugador haya errado a nivel de ejecución, pero no a nivel de toma de decisión. Si el técnico está convencido de que su jugador puede llevar a cabo una determinada jugada, deberá reforzarle hasta que lo consiga. Por otro lado, el futbolista deberá confiar en el técnico, y creer en que aquellas acciones que el técnico le pide que haga, se las pide porque tiene la capacidad para hacerlo y porque es lo mejor para el equipo. Además de eso, deberá creer en sus posibilidades, deberá equilibrar siempre su autocontrol, su pensamiento. Sabiendo que puede errar, pero que eso no significa que falle en la siguiente.
Obvio que para que haya una buena toma de decisión partimos de la base de que el nivel de concentración por parte del jugador sea la máxima.
Y como lo practicamos? Pues como todas las demás acciones. En el entrenamiento. Proponiendo acciones en las que el jugador deba tomar la mejor decisión para el equipo y para él. Reforzando su acción si ha decidido bien, aunque haya ejecutado mal. Y corrigiendo si ha decidido mal, aunque haya ejecutado bien.
Un último ejemplo de este último comentario.
Si un jugador recibe un pase atrás desde la línea de fondo de la portería rival, y remata desde el punto de penalti, sin oposición, solo ante el portero, tenemos que valorar diferentes aspectos. Imaginemos que remata a la escuadra y marca un golazo, pero lo hace con el empeine frontal. Qué le diríamos? Si es un partido, nada, ya que la alegría nos invade, lógico por otro lado. Pero si es un entreno, tenemos que corregirlo. La superficie más segura de contacto, es el interior del pie. Esa superficie se utiliza para pases o remates en distancias reducidas, ya que no se consigue mucha potencia, pero si mucha precisión. Mientras que el empeine frontal es la superficie que menos precisión da, pero más potencia consigue. Se utiliza para distancias largas. Si el jugador remata con el interior del pie, porque percibe que está cerca de la portería, y que necesita precisión para alejarla del portero y meterla entre los tres palos, y se decide por darle con el interior, pero la tira fuera, no deberíamos "castigar" al jugador, si no hacerle mejorar el golpeo con esa superficie. NO LO SOLEMOS HACER. Por contra, si el jugador no percibe la distancia, ni la importancia de la precisión, y simplemente espera a romper ese balón, vaya donde vaya, y resulta que ejecuta tan bien que va a la escuadra, si no le decimos nada, es muy probable que ese jugador repita en próximas oportunidades. Sí, seguro que muchos estáis pensando en que mientras sea gol, todo vale...y teneis razón, pero debemos tratar siempre que conseguir la mejora del futbolista.



martes, 7 de octubre de 2014

Como trabajar el Mecanismo de Percepción?

Tal como he ido comentando en los anteriores artículos, uno de los aspectos más importantes a trabajar, en todas las fases del jugador, es el Mecanismo de Percepción. Es tan amplio, que nos llevará mucho trabajo, es más, debería ser uno de los aspectos más fundamentales para los técnicos.
El jugador ejecutará en función de lo que haya decidido, y decidirá en función de aquello que haya podido percibir, si percibe poco, tendrá menos recursos. No se trata de que el futbolista perciba absolutamente todo, eso sería prácticamente imposible, pero sí aquello realmente necesario para desarrollar su juego.
Qué factores influyen en el mecanismo de percepción del jugador? Pues los podíamos clasificar, personalmente me gusta agruparlos en 3. El primero de los grupos sería externo al jugador, y dependería básicamente del técnico. Estos factores extrínsecos se deberán trabajar en los entrenamientos. Los famosos automatismo, es decir, aquellas acciones que se repiten una y otra vez simulando acciones reales de juego, son muy importantes. Permiten al jugador familiarizarse con unas jugadas determinadas, y cuando se dan durante un partido, debería percibirlas todas ellas. No solamente los automatismos, si no cualquier corrección de nivel técnico, como la posición del cuerpo antes de recibir, o lo primero que debe hacer cuando tiene el balón...son una serie de aspectos que ayudan muchísimo al jugador. Esto nos llevaría a un debate muy interesante, y que abarcaré próximamente, y es lo siguiente. Creeis que es bueno que el jugador, desde pequeñito, se especialice en una determinada demarcación? O, por el contrario, pensáis que no, que el niño/jugador, de pequeñito, debería jugar en todas las posiciones posibles?
Personalmente soy de la opinión de que el niño, hasta la edad de alevín de último año, o incluso, en determinados casos, hasta infantil, debería jugar en diferentes posiciones. Porque? Pues porque enriquecería el mecanismo de percepción de una manera impresionante. Os imaginais un niño que que pueda aprender a como se mueve un central y un delantero? Si finalmente se define como delantero, entenderá mejor el juego del central, de su futura marca, con lo que podrá sacar provecho de ello. Cabe decir, que el beneficio no sería únicamente para el mecanismo perceptivo, si no para todos los demás, incluido el técnico.
Viendo este punto, queda claro que los técnicos tendrían que tener un objetivo clave, preparar entrenamientos que se acerquen lo máximo posible al juego real, planteando al jugador acciones que se encontrará en el partido y ayudándole a encontrar las soluciones. Pongamos un ejemplo. Si yo como entrenador tengo la premisa de que si estamos atacando, y el balón le llega al centrocampista este deberá cambiar la orientación del juego, pero, puede ser hacia el delantero de banda contraria, si se puede, o al lateral de banda contraria, si se puede, o, en el peor de los casos, dar un pase de seguridad a uno de los centrales. Deberé explicarle en función de que deberá decidir por una u otra opción. Con ello, tenemos una situación real de juego, primero sin oposición, después con oposición pasiva, y, acabaremos con oposición real, el jugador tendrá varias alternativas y varias soluciones, él, deberá percibirlas, pero, con repeticiones, eso le será relativamente sencillo, sin ellas, durante un partido será tremendamente difícil.
Ya tenemos el primero de los grupos, la que dependen del técnico.
Otro de los grupos serían aquellas capacidades del futbolista que le permitan estar centrado, activado, motivado...para percibir las diferentes opciones. Es decir, por mucho que el técnico trabaje situaciones reales de juego, si el jugador se muestra desconcertado, o demasiado nervioso, o poco activado, entre otros muchos, de nada servirá. Esta capacidad del jugador de poder controlar su pensamiento, y tener un estado idóneo para rendir bien, se deberán trabajar, y, no se suele hacer. Muchas veces porque ni el propio técnico sabría como trabajarlas o como ayudar al jugador a hacerlo. Aquí considero clave el papel del psicólogo o del Coach deportivo. Estos profesionales pueden ayudar al futbolista a sacar todo su potencial. Y porque hablamos de fútbol, pero seguro que a todos se nos viene a la cabeza cualquier otra actividad, como por ejemplo el estudiar. Hay niños que pueden pasar horas y horas delante de un libro, pero que no consiguen entender o memorizar nada, y no porque no son inteligentes, si no porque quizás se distraen con cualquier cosa, o simplemente que no se sienten motivados por ello.
Es muy importante que el jugador sea sincero consigo mismo, que intente trabajar sus capacidades desde bien pequeño, si se hace, ganará tiempo y mejorará rendimiento. No es necesario estudiar mucho y mal, quizás con poco pero bueno, es suficiente.
Y, por último, están las características propias del jugador. Las de su personalidad, que, difícilmente se puedan cambiar. En un vestuario siempre tendremos a algún jugador extrovertido, líder, con gran autoestima, atrevido, sin miedo al error. Y otros que no son así, más bien todo lo contrario, tímidos, introvertidos, con miedo a fallar...Es tarea del técnico el descubrir quien es quien dentro de su equipo e intentar adaptarse a ellos. Eso nos permitirá preparar acciones más especificas si cabe, buscando siempre aumentar el rendimiento de los jugadores, y, por ende, del equipo.
Chocaremos con el jugador si este es líder, con necesidad de protagonismo. atrevido, y nosotros le exigimos que cuando tenga el balón solo busque el pase de seguridad. Él, no solo no lo entenderá, si no que se desmotivará y su rendimiento bajará.
En definitva, tenemos que conocer como es nuestro futbolista, para sacar lo mejor de él, tenemos que hacerle ver de la importancia que tiene que trabajen aspectos psicológicos (concentración, nivel óptimo de activación, control del pensamiento...) y, tenemos que preparar entrenamientos que hagan crecer al sistema perceptivo del jugador. Si lo hacemos, habremos logrado que nuestro futbolista sea bastante más completo y evitará que durante los partidos tengamos que dejarnos la voz para corregir una y otra vez.
















Ejemplo de automatismo de ataque de Willy F.